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martes, diciembre 09, 2008

Viajar de la mano y con música de fondo

Quiero volver a tener 5 años. Cuando era niña y me preguntaban algo, tomaba la mano de mi mamá o de mi papá y tironeaba para que ellos respondieran por mí. Los miraba con cara de desesperación pidiendo mentalmente "dile tú!".


Hoy, que soy adulta y debo responder por mí solita...


Será que se nos va un año más y no me di cuenta.


No quiero retroceder, pero quiero atraverme a avanzar de una vez por todas al lugar donde de verdad quiero estar, quiero animarme y cumplir mis sueños. Quiero volar y conocer nuevos lugares y dejar de preguntarme porqué no hice esto o lo otro.


Mi banda sonora esta en stand by, quiero echarla a andar de nuevo y que me acompañe como siempre.


Voy a armar un nuevo play list para subir el ánimo y salir a caminar pensando en lo que viene.


Alguien me recomienda una canción para viajar?

jueves, agosto 14, 2008

De memoria II

Leyendo en blog de la Farah me encontré con un post sobre sus poemas favoritos, los que aprendió de memoria y los que manda hasta por mensaje de texto (jeje). Si se trata de este tema no puedo evitar recordar a Rafael Alberti con sus Retornos del amor recién aparecido.

Pero sin duda el poema que aprendí de niña, junto a mi padre y que con los años fui comprendiendo es La casada infiel de García Lorca. Recuerdo la voz de mi viejo declamando cada estrofa con pasión como todo lo que hizo en su vida.

LA CASADA INFIEL

Y que yo me la llevé al río
creyendo que era mozuela,
pero tenía marido.

Fue la noche de Santiago
y casi por compromiso.
Se apagaron los faroles
y se encendieron los grillos.
En las últimas esquinas
toqué sus pechos dormidos,
y se me abrieron de pronto
como ramos de jacintos.
El almidón de su enagua
me sonaba en el oído,
como una pieza de seda
rasgada por diez cuchillos.
Sin luz de plata en sus copas
los árboles han crecido
y un horizonte de perros
ladra muy lejos del río.

Pasadas las zarzamoras,
los juncos y los espinos,
bajo su mata de pelo
hice un hoyo sobre el limo.
Yo me quité la corbata.
Ella se quitó el vestido.
Yo el cinturón con revólver.
Ella sus cuatro corpiños.
Ni nardos ni caracolas
tienen el cutis tan fino,
ni los cristales con luna
relumbran con ese brillo.
Sus muslos se me escapaban
como peces sorprendidos,
la mitad llenos de lumbre,
la mitad llenos de frío.
Aquella noche corrí
el mejor de los caminos,
montado en potra de nácar
sin bridas y sin estribos.
No quiero decir, por hombre,
las cosas que ella me dijo.
La luz del entendimiento
me hace ser muy comedido.
Sucia de besos y arena
yo me la llevé del río.
Con el aire se batían
las espadas de los lirios.

Me porté como quién soy.
Como un gitano legítimo.
La regalé un costurero
grande, de raso pajizo,
y no quise enamorarme
porque teniendo marido
me dijo que era mozuela
cuando la llevaba al río.

jueves, junio 12, 2008

Mala Suerte en ritmo de Tango

En estos días en que siento que me esquivas o tal vez yo me oculto.
Hago mi declaración de principios con una vieja canción que me trae recuerdos de los tiempos del Cinzano en Valpo.







¡Se acabó nuestro cariño, me dijiste fríamente,
yo pensé pa' mis adentros, puede que tenga razón,
lo pensé y te dejé sola, sola y dueña de tu vida,
mientras yo con mi conciencia me jugaba el corazón.

Y cerré fuerte los ojos, y apreté fuerte los labios,
pa' no verte, pa' no hablarte, pa' no gritar un adiós
y tranqueando despacito me fui al bar que está en la esquina para ahogar con cuatro tragos lo que pudo ser tu amor.

Yo no pude prometerte
cambiar la vida que llevo,
porque nací calavera
y así me habré de morir.
A mi me tira la farra,
el café, la muchachada,
y donde haya una milonga
yo no puedo estar sin ir.

Bien sabés cómo yo he sido,
bien sabés cómo he pensado,
de mis locas inquietudes,
de mi afán de callejear.
Mala suerte si hoy te pierdo,
mala suerte si ando solo,
el culpable soy de todo
ya que no puedo cambiar.

Porque yo sé que mi vida no es una vida modelo,
porque quien tiene un cariño, al cariño se ha de dar,
y yo soy como el jilguero, que aun estando en jaula de oro, en su canto llora siempre el antojo de volar...

He tenido mala suerte, pero hablando francamente,
yo te quedo agradecido, has sido novia y mujer;
si la vida ha de apurarme con rigores algún día,
¡ya podés estar segura que de vos me acordaré!

jueves, junio 05, 2008

Me tomo la libertad


Me tomo la libertad de publicar este texto que no es mío, es de un amigo ¿puedo llamarte amigo? Hace tiempo ya, lo dejó en mi blog y en mi corazón, entonces lo hago mío y lo expongo para darle las gracias por las interminables conversaciones, gracias por aparecer y sin saber mucho, entiendes lo que necesito. Un abrazo.

Nadia:
te mando un extracto de una novela que nunca terminé... y ahora me doy cuenta por qué... era demasiada la saudade....


Al llegar a la casa voy a contarle a la Celeste mi día. Las bromas con los demás arquitectos, alguna idiotez de Menchaca que siempre me sube el ánimo con sus chistes malos. La voy a tomar por la cintura y voy a sentir como su cuerpo se quiebra entre mis brazos y la voy a besar por un minuto largo. Después le voy a decir que comamos afuera. Ella me va a mirar con ojos de duda y tal vez decidamos no salir y quedarnos comiendo helado y haciendo el amor con la televisión prendida en el estudio.
Sé que la voy a besar, esa parte no está en discusión, y que mientras la tome por la cintura su cuerpo se va a quebrar por la mitad entre mis brazos y que sus caderas se van a adelantar en un gesto natural y su pubis va a rozar mis pantalones.

Tal vez en ese momento decida proponerle la comida afuera o tal vez lo proponga ella. Tal vez sea yo el que la mire a los ojos y sepa que lo mejor es quedarse en la casa tomando helado y haciendo el amor con la televisión del estudio prendida, o tal vez cuando la bese y su cuerpo se quiebre por la mitad nos miremos y digamos al mismo tiempo “hagamos algo” y yo le proponga salir a comer afuera y ella me sonría y diga, ya, rico, ¿donde vamos? y yo le diga con seguridad, vamos a comer japonés y ella con una dulzura que me va a sorprender ... siii, me encantaría ..... y puede que yo tome la chequera que habré dejado en la mesa y las llaves del auto y le de una palmada cariñosa en el poto, sobre los jeans celestes y gastados y le diga, no te vayas a cambiar nada, no toques tu cuerpo, no te laves ni las manos, porque eres perfecta .... y ella me mire de nuevo con ojos dulces y se ría y me vuelva besar y diga te amo y tome un sweater que va a haber dejado sobre el respaldo de mi sofá blanco y se lo amarre a la cintura y salgamos haciéndonos cosquillas.
Al llegar al auto, tal vez voy a hacer un gesto galante para abrir su puerta y ella se sentará corriendo, dando un salto para aterrizar sobre el asiento o tal vez no, tal vez bajada la escalera y ya en la calle, junto al auto, ella me quite de las manos las llaves y corriendo y dando un salto se va encaramar en el asiento del conductor y lo va a hacer partir y yo también muerto de la risa me voy a subir a su lado y le voy a decir, cuidado que ..... y antes de mi advertencia ella va a haber puesto primera sin cachar que el motor del auto es muy grande y al partir va a estar a punto de chocar la pared del frente, pero a ninguno le va a importar nada y vamos a llegar al Centro, al Japonés de Marcoleta y ....

y ..... Puta madre. Que tiempo que no lloraba así, como cabro chico, ¡por la gran mierda!. Tengo la cara roja, estoy seguro, y las manos llenas de lágrimas saladas y de mocos que se me caen de la nariz.

Tengo tanta pena, tanta. Y no se, no se muy bien por qué.
Claro, hay razones obvias, como que si llego ahora a mi casa no va a haber nadie, porque la Celeste no existe en mi vida desde hace años y no sé ni siquiera si está en Chile. Porque, cuando abra la puerta de arriba y entre la luz de la calle, la puta luz me va hablar de ella, y la voy a extrañar como un huevón, como ya la estoy extrañando ahora, pero no estoy tan seguro. Es raro, tal vez no es la Celeste la que me pone así sino algo más amplio, una angustia más abierta. Tal vez es sólo que en esa casa enorme no hay nadie. No hay ni Celeste ni hay algún reemplazo de Celeste para llevarla a comer comida japonesa en un Jeep que tampoco tengo (porque no me he dado la lata ni el ánimo de comprarme un auto y sigo andando en taxi después de casi 4 meses en Chile). Porque en esa casa decadente no hay un carajo más que yo y mis cosas y mi vida y mi libertad y todas esas huevás que me hacen tan feliz cuando estoy de ánimo, pero .....


viernes, abril 25, 2008

Gente a mi alrededor

Hay personas que me confunden, otras que me ayudan a aclarar.
Hay personas que me inquietan, otras me dan tranquilidad.
personas que me dan alegria, otras me hacen llorar.
personas con las que subo a una montaña rusa y otras que me ponen en una mecedora al lado de una chimenea.
Algunas veces todas esas personas son una sola.


Leo Prieto
Carolina R
Claudia Jara
Vladimir Urrutia Arias
Marcela Mercado Rubina
Roberto Iglesias
Paz Jorquera Fajardin
Loli Zamora
Nitza Hrepic
Roberto Arancibia
Fernando Meza
Jorge Domínguez
Gustavo Caro Ortiz
Daniza Tomicic
Rafael Panteón
Felipe Navarro V.
Pedrinho Galleguillos
Juan Santapau
Ale Escobar
Elizabeth Milla
Felipe Pumarino
Eduardo Alfaro
Jorge Jorquera
Carlos Loyola Lobo
Gisela Otarola
Eduardo Bustos Najera
Hernan Cuevas Küssner
Marietta Nuñez Nuñez
Sergio Alvarado
Barbara Silva
Daniella Montecinos
Kiantei Castor
Carla Corrales Guerra
Karem Briones
Vero Adolescente
Arttemisa Caro
Viviana Reyes
Marcela Cortés
Juan Carlos
Edo Am
Alejandra Gómez
Javier De Pinaga
Carla Gabriela Caceres Morgado
Maria Pastora Sandoval Campos
Víctor Rebolledo
Carlos Mauricio Fernández Gutiérrez
Carla Andrea Ahumada
Mauricio Maturana
Magdalena Vergara
Alejandro Veloso
Marlene Torrealba Aguilar
Julian Sorel
Fernando Moreno Roldán
Claudio Lobo Benavente
Adrián Ortiz
Manuel Guerrero Antequera
Emiliano Aguayo
Sandrine Magrin
Jorge Blood
Pablo Rojas Marchini
Rodrigo Rojas Gippert
Christian Jaque
Nadia Gonzalez
Elisa De Cremona
Colomba Rodrigo
M. Andrea Cerda
Ricardo Pinto Neira
Claudia Calderon Matus
Jose Luis Kotto
Emilio Cuevas
Karina Rodriguez
Daniel Arellano Jara
David Villa
Andrés Soto Guillén
Cristian Chandía E.
Jano Veloso
Tulio Triviño
Paula Sandoval Ortiz
Patricio Fernández Montoya
Vicente Cortes
Max Laulié
Rodrigo Orsi
Claudia Grillo
La Keka Farias
Raúl López Pérez
Descuentos Comida Japonesa
Pamela Astorga Valderrama
Andrés Grillo
Claudio Narea