Estoy de vuelta, me resistía a volver, pero aquí estoy. Extrañando mis vacaciones.
No sufrí el inicio del Transantiago y disfruté del silencio Santiaguino a mi regreso.
No tenía la más mínima intención de volver, me habría encantado seguir un par de semanas más de vacaciones. Saliendo por ahí, caminando sin apuro, deteniendome en cualquier lugar a mirar cualquier cosa, pasar horas en una librería y pasear por lugares nuevos, hasta que el apetito invite a sentarse a comer algo por ahí.
Estas vacaciones fueron de reencuentro con viejos amigos y de entablar amistades nuevas, de caminar por las calles de una ciudad que no había visitado antes. Nada de playa y bronceado, mucha caminata y varios libros y un par de discos a cuestas. De encuentros casuales con personajes que estaban olvidados en algún rincón. Debería dejarlos ahí y no sacudir, para no despertar las alergias.
Pero hay que volver al trabajo. Y aquí estoy. No sé si con más energías, aún sigo concentrada en los días de ocio y disfrute que tuve.
Por ahora me quedo escuchando Smile de Lily Allen, mi canción del verano...porqué será?? pónganle atención a la letra y al video.


