jueves, junio 05, 2008

Me tomo la libertad


Me tomo la libertad de publicar este texto que no es mío, es de un amigo ¿puedo llamarte amigo? Hace tiempo ya, lo dejó en mi blog y en mi corazón, entonces lo hago mío y lo expongo para darle las gracias por las interminables conversaciones, gracias por aparecer y sin saber mucho, entiendes lo que necesito. Un abrazo.

Nadia:
te mando un extracto de una novela que nunca terminé... y ahora me doy cuenta por qué... era demasiada la saudade....


Al llegar a la casa voy a contarle a la Celeste mi día. Las bromas con los demás arquitectos, alguna idiotez de Menchaca que siempre me sube el ánimo con sus chistes malos. La voy a tomar por la cintura y voy a sentir como su cuerpo se quiebra entre mis brazos y la voy a besar por un minuto largo. Después le voy a decir que comamos afuera. Ella me va a mirar con ojos de duda y tal vez decidamos no salir y quedarnos comiendo helado y haciendo el amor con la televisión prendida en el estudio.
Sé que la voy a besar, esa parte no está en discusión, y que mientras la tome por la cintura su cuerpo se va a quebrar por la mitad entre mis brazos y que sus caderas se van a adelantar en un gesto natural y su pubis va a rozar mis pantalones.

Tal vez en ese momento decida proponerle la comida afuera o tal vez lo proponga ella. Tal vez sea yo el que la mire a los ojos y sepa que lo mejor es quedarse en la casa tomando helado y haciendo el amor con la televisión del estudio prendida, o tal vez cuando la bese y su cuerpo se quiebre por la mitad nos miremos y digamos al mismo tiempo “hagamos algo” y yo le proponga salir a comer afuera y ella me sonría y diga, ya, rico, ¿donde vamos? y yo le diga con seguridad, vamos a comer japonés y ella con una dulzura que me va a sorprender ... siii, me encantaría ..... y puede que yo tome la chequera que habré dejado en la mesa y las llaves del auto y le de una palmada cariñosa en el poto, sobre los jeans celestes y gastados y le diga, no te vayas a cambiar nada, no toques tu cuerpo, no te laves ni las manos, porque eres perfecta .... y ella me mire de nuevo con ojos dulces y se ría y me vuelva besar y diga te amo y tome un sweater que va a haber dejado sobre el respaldo de mi sofá blanco y se lo amarre a la cintura y salgamos haciéndonos cosquillas.
Al llegar al auto, tal vez voy a hacer un gesto galante para abrir su puerta y ella se sentará corriendo, dando un salto para aterrizar sobre el asiento o tal vez no, tal vez bajada la escalera y ya en la calle, junto al auto, ella me quite de las manos las llaves y corriendo y dando un salto se va encaramar en el asiento del conductor y lo va a hacer partir y yo también muerto de la risa me voy a subir a su lado y le voy a decir, cuidado que ..... y antes de mi advertencia ella va a haber puesto primera sin cachar que el motor del auto es muy grande y al partir va a estar a punto de chocar la pared del frente, pero a ninguno le va a importar nada y vamos a llegar al Centro, al Japonés de Marcoleta y ....

y ..... Puta madre. Que tiempo que no lloraba así, como cabro chico, ¡por la gran mierda!. Tengo la cara roja, estoy seguro, y las manos llenas de lágrimas saladas y de mocos que se me caen de la nariz.

Tengo tanta pena, tanta. Y no se, no se muy bien por qué.
Claro, hay razones obvias, como que si llego ahora a mi casa no va a haber nadie, porque la Celeste no existe en mi vida desde hace años y no sé ni siquiera si está en Chile. Porque, cuando abra la puerta de arriba y entre la luz de la calle, la puta luz me va hablar de ella, y la voy a extrañar como un huevón, como ya la estoy extrañando ahora, pero no estoy tan seguro. Es raro, tal vez no es la Celeste la que me pone así sino algo más amplio, una angustia más abierta. Tal vez es sólo que en esa casa enorme no hay nadie. No hay ni Celeste ni hay algún reemplazo de Celeste para llevarla a comer comida japonesa en un Jeep que tampoco tengo (porque no me he dado la lata ni el ánimo de comprarme un auto y sigo andando en taxi después de casi 4 meses en Chile). Porque en esa casa decadente no hay un carajo más que yo y mis cosas y mi vida y mi libertad y todas esas huevás que me hacen tan feliz cuando estoy de ánimo, pero .....


3 comentarios:

elisa de cremona dijo...

Ups...

kiantei dijo...

Y de que novela se trataría?

Rumana, the LadyTiger dijo...

SI, LO LEÍ EN TU POST DEL SAUDADE, MUY LINDO.
SALUDOS.