sábado, enero 27, 2007

Con ánimo de amar....


Reinaba la intranquilidad.
Ella tímida, inclinaba la cabeza
para que él se acercase.
Pero a él le faltaba el valor.
Ella dio media vuelta y se alejó.

domingo, enero 21, 2007

Saudade

"Saudade" es un término del portugués que no tiene traducción exacta al español, al menos que yo sepa. Es una verdadera lástima que no la tenga porque describe muchas emociones que generalmente no sabemos como expresar.




Sería algo así como una cierta nostalgia... pero no exactamente. Puede indicar que uno extraña algo con fuerza, pero tampoco es solamente eso.

Entonces cuando me preguntaban el significado de esta palabra realmente no sabía muy bien como responder. Hasta que un día llegó a mis manos este pequeño texto de un actor brasileño y que define con maestría todos sus diferentes matices. Y parece hecho, especialmente para personas como yo, para transmitir toda la fuerza de esta maravillosa palabra.

Por eso a partir de ahora, cuando alguien me pregunte el significado de la palabra "saudade" voy a mandarle este lindo texto:


Saudade (Por Miguel Falabella).

Agarrarse el dedo con una puerta duele.
Golpearse la cara contra el piso, duele.

Torcerse el tobillo, duele.

Una bofetada, un puntapié, duelen.
Duele golpearse la cabeza con el borde de la mesa,
duele morderse la lengua, una carie y piedras en los riñones también duelen.

Pero lo que más duele es la saud
ade.
Saudade de un hermano que vive lejos.

Saudade de una cascada de la infancia.
Saudade del gusto de una fruta que no se encuentra más.
Saudade del papá que murió, del amigo imaginario que nunca existió...

Saudade de una ciudad.
Saudade de nosotros mismos, cuando vemos que el tiempo no nos perdona. Duelen todas estas saudades.
Pero la saudade que más duele es la saudade de quien se ama.

Saudade de la piel, del olor, de los besos. Saudade de la presencia, y hasta
de la ausencia consentida.
Tú podías quedarte en la sala, y ella en el cuarto, sin verse, pero sabiéndose ahí.

Tú podías ir para el dentista y ella para la facultad, pero se sabían allí.

Tú podías pasar el día sin verla, ella el día sin verte, pero sabían del día de mañana.

Pero cuando el amor de uno acaba, o se torna menor, al otro le sobra una saudade que nadie sabe como detener.

Saudade es básicamente no saber.
No saber más si ella continúa sufriendo en ambientes fríos.
No saber si él continúa sin afeitarse por causa de aquella alergia.
No saber si ella todavía usa aquella mini.

No saber si él fue a la consulta con el médico como prometió.

No saber si ella se alimentó bien últimamente por causa de esa manía de estar siempre ocupada.
Si él estuvo yendo a las clases de inglés, si aprendió a entrar en la Internet y encontrar la página del Diario Oficial.
Si ella aprendió a estacionar entre dos coches.

Si él continúa prefiriendo la cerveza oscura. Si ella continúa prefiriendo jugo de naranja.

Si él continua sonriendo con aquellos ojitos apretados...
Si ella sigue bailando de aquella forma enloquecedora... Si él continua cantando tan bien.
Si ella continua detestando Mc Donald's.
Si él continua amando. Si ella sigue llorando hasta en las comidas. Saudade realmente es no saber!


No saber que hacer con los días que son más largos, no saber como encontrar tareas que detengan el pensamiento,
no saber como frenar las lágrimas al escuchar esa música, no saber como vencer el dolor de un silencio...

Saudade es no querer saber si ella está con otro, y al mismo tiempo querer. Es no saber si él está feliz, y al mismo tiempo preguntar a todos los amigos por eso...

Es no querer saber si él está mas flaco, si ella está mas linda.
Saudade es nunca más saber de quien se ama, y mismo así doler.

Saudade es esto que sentí mientras estaba escribiendo y lo que tú, probablemente, estés sintiendo ahora después de leer...

"En alguna otra vida, debemos haber hecho algo muy grave para sentir tanta saudade..."


Esto fue escrito el 5 de mayo de 2005. Hoy de tanta saudade quise subirlo otra vez.
Y a tí, qué te provoca saudade?

viernes, enero 12, 2007

Esos placeres de la vida


El miércoles pasado tuve el placer de disfrutar de la voz de una chilena talentosa y sencilla: Claudia Acuña. No es sólo su virtud musical la que me encanta. También, su capacidad de trabajar por cumplir sus sueños es algo inspirador.

Yo creo que los sueños son para cumplirlos, pero eso no pasa por arte de magia, hay que estar dispuesta a luchar por ellos. Muchas veces el miedo, la soledad, todos los obstáculos que se ponen en el camino, hacen pensar que no es posible, pero cuando logras pasar sobre eso, es maravilloso sentir que vale la pena y en ese momento vuelves a soñar de nuevo y todo comienza otra vez.
Un abrazo Claudia. Sé que a través de nuestra amiga en común lo recibirás. Gracias por mostarme otra vez que se puede!

Claudia cantó, aproximadamete una hora, logrando una especial sintonía con el público presente. Ella es la maravillosa voz de una banda de virtuosos músicos (un tecladista y un baterista estadounidense, un contrabajista israelí y guitarrista venezolano).

Esta chilena radicada en Nueva York hace diez años, interpretó dos canciones de su autoría. El repertorio especialmente preparado para la ocasión, contenía un par de canciones en inglés, y varios temas populares latinoamericanos, ejecutados en clave jazz y ritmo sincopado.
Fue muy emocionante escuchar la interpretación del bolero de Álvaro Carrillo: "La mentira", y los clásicos de Víctor Jara: "Te recuerdo Amanda" y "El cigarrito". Para cerrar su actuación escogió la conocida "Gracias a la vida ", de Violeta Parra, tema que hizo ponernos de pie a aplaudir la actuación de "la voz que vino del sur", como le llaman los gringos.



martes, enero 02, 2007

¿Cuál es tu vocación?

Ayer, viendo las entretenidas noticias, (lease en tono irónico) de 1 de enero, con las mismas notas de siempre. Apareció don Luis Riveros, ex rector de la Chile y ahora presidentete de la agencia acreditadora Akredita, haciendo un llamado a los jóvenes que acaban de rendir la Prueba de Selección Universitaria a elegir bien dónde y cómo estudiar.
Las recomendaciones pasaban por averiguar tipos de financiamiento, evaluar posibilidades de ingreso a un trabajo bien remunerado una vez fuera de la U y tener en cuenta alternativas como un centro de formación técnica o instituto profesional.
Me quedé pensando... dónde queda la posibilidad de elegir lo que te gusta y que, supuestamente, te dedicarás a hacer el resto de la vida?
Es cierto que la recomendación busca aterrizar en el mundo que tenemos en frente, pero dónde queda eso de la vocación?
Otro tema es la calidad de la educación que recibimos, en general creo que las privadas son un buen negocio, pero su nivel no es de lo mejor, con excepciones mínimas. Pero la verdad, es que la mayoría de los institutos y centros dejan mucho que desear. Todo esto pensando en que actualmente, lo que hacemos es comprar una carrera. Por ello, deberíamos exigir que se nos tratara como consumidores y pedir el mejor "producto"?
Creo que no podemos definir un tema tan importante, sólo por las lucas que, se supone ganaremos, para escoger una carrera. Tal vez por eso, es que hay tanta gente frustrada en las pegas hoy.