domingo, junio 17, 2007

Feliz día del Padre


Aprendí a ser una niña sola, una adolescente sola, una mujer sola.

Siempre rodeada de gente, pero con un mundo tan silencioso que nadie podía escuchar los pasos que daba. Las cosas que no decía siempre fueron lo más importante.

Y me fui quedando así, en silencio, entre la bulla que me rodea.

Sin decir mucho, hoy quiero contarte que me has hecho falta, que todavía siento lo injusto de tu partida, que da rabia la falta de justicia, que los asesinos siguen ahí y tal vez pasan por mi lado sin saberlo. No te reprocho nada, al contrario, yo habría hecho lo mismo. Pero te extraño y extraño darte un abrazo hoy.

Estoy orgullosa del hombre que fuiste y de lo que he aprendido de tí y no sé si soportaría que estuvieras hoy rendido como yo y como tantos otros, callados, sin fuerzas para decir lo que no nos gusta de esta vida.

¿Cuánta pena se puede guardar?

2 comentarios:

BELMAR dijo...

:)

Camilyta.- dijo...

que lindo es dedicarle palabras a su padre en el día!

saludos :)