miércoles, octubre 26, 2005

Receta para que no estalle la tercera guerra mundial, el domingo en la reunión familiar.

No tratar de hegemonizar la forma de poner la mesa,
ni llevarle la contraria a la filosofía de la familia,
que dice compro, luego existo
y con silogismos groseros defiende el egoismo,
mientras todos no la escuchan.

Si hay un candidato para la hoguera
no dárselas de abogado del pobre diablo,
dejar que las lenguas de fuego lo consuman,
total no está aquí ni ninguno de los presentes
le dirá jamás lo que de él aquí se habló hoy.

Son también medidas importantes
que ayudan a conservar la paz mundial
sonreir al que está al frente,
hacer como que se escucha al que está al lado,
alabar la comida, reirse cuando todos lo hacen
y sobre todo jamás decir lo que se siente y piensa.

5 comentarios:

Distemper dijo...

Supongo que estás hablando del almuerzo en una casa ajena y acompañando a alguien que te importa, porque de lo contrario esto me parece lo más cercano a una decripción de "infierno rotativo familiar" que se podría intentar.

Coraje.

Muchos saludos.-

Patricio Larraín dijo...

Muy cierto...
El manual de carreño apunta varias medidas de buena convivencia para aplicar en diferentes tertulias familiares y sociales.

Un almuerzo familiar a mi modo de ver, tiene precisamente esa cosa que nunca hacemos.

Discutir.

Saludillos
PL

Nadia dijo...

Precisamente porque la mayoría de mis familiares, y yo también, solemos decir lo que pensamos, cada cierto tiempo estallan mini-bombas, o no nos vemos por un tiempo... pero sabes? cuando algo malo le sucede a alguien, normalmente estamos ahí.
Cariños.

Perplejo dijo...

¿Qué pasa, nadia? ¿Tercera Guerra Mundial? ¿No me digas que tu familia también es disfuncional?.

Nadiezhda dijo...

jajaja, bastante, es lo que hay