martes, julio 19, 2005

Mujeres trabajando

La semana pasada y esta he pagado todos los momentos de flojera y ocio que tuve hasta hace poco, las tardes enteras que pasé conversando por MSN o leyendo blogs..... Ahora estoy trabajando mucho, no tengo tiempo para respirar.
Me fugué unos minutos, necesito escribir, salir un rato. Y eso que todavía no estoy en mi trabajo oficial, esta semana estoy pituteando en la coordinación de capacitaciones para una empresa.

La verdad es que me siento algo impotente, esto se trata de cursos de manipulación de alimentos para mujeres que trabajan en empresas concesionarias de la Junaeb y la Junji, por lo tanto son la tías que preparan los alimentos de los niños que van a colegios municipales. Su trabajo es fundamental para muchas familias de escasos recursos. Y me voy dando cuenta de que les pagan una miseria, que hay muchos abusos de poder y que las garantías que tienen son casi nulas y más encima las desconocen. Las traen a capacitarse y no les entregan las condiciones mínimas para ello, no gastan en arriendo de un lugar, porque se consiguen colegios y más encima, siendo una empresa que entrega alimentos, en lugar de darles almuerzo a la hora de colación les entregan un pan con queso y una fruta. Algunas se atraven a reclamar, pero la mayoría, por miedo a perder el trabajo, se callan, se comen su pan y las que pueden se compran un dulce para pasar en día.

Veo a estas mujeres y muchas tienen mi edad o menos incluso y se ven viejas, no es que yo me vea como adolescente, pero no deja de sorprenderme que la vida de algunas personas haga que parezcan mayores, cuando recién bordean los 30.

Por otro lado, veo como las tratan los supervisores de la empresa en cuestión y eso me da rabia, creo que merecen ser respetadas. Como no acostumbro a callar ese tipo de cosas, sabrán que ya me metí en líos.

Por otro lado, siento admiración por ellas, por la capacidad de salir adelante de todas maneras, por la fuerza que tienen.

A pesar de todas las falencias que veo, me gusta estar aquí, porque mi cansancio de estos días se torna grato al saber que de algo les sirve lo que les entregamos, que podemos ser, de alguna manera un aporte para dignificar su trabajo. Más que entregarles conocimientos, creo que es importante escucharlas, saber de sus vidas, darles atención, mostrarles que son mujeres muy potentes y que tienen que estar orgullosas del rol que cumplen.
Me voy a seguir trabajando... ya veremos qué aprendo yo de todo esto.

2 comentarios:

Nadia dijo...

de lo que escribiste, se nota que ya más de algo has aprendido, ¿no?
suerte en la pega que viene después!

maru dijo...

Se te ve mucho más segura en este post, ¡me alegro un montón! Espero que termines bien este trabajo y comiences el próximo con mucha energía y ánimo.

Saludos.